Diari de Terrassa publica hoy su ejemplar número 10.000. Siempre se aprovechan momentos de una cierta significación temporal para organizar una celebración. No hay mucha diferencia entre el número 10.000 y el 10.001 o el 9.995, sólo unos días en el calendario. Tan importante es uno como los otros, pero lo redondo del número hace que sea necesario dejarse llevar por las convenciones conmemorativas.
No obstante, Diari de Terrassa no quiere aprovechar la publicación de su número 10.000 para realizar grandes celebraciones, sino simplemente para reividnciar una vez más el papel de los medios de comunicación locales, para recordar nuevamente que las comunidades, sean del tamaño que sean, precisan de medios de comunicación independientes que informen, que entretengan, que creen opinión y que recuerden a las autoridades que representan a su comuniad. Es muy simple, una ciudad con medios de comunicación es una ciudad más libre y Terrassa puede presumir de la calidad, diversidad y profesionalidad de sus medios, tanto públicos como privados.
Diez mil números han dado para 42 dos años de historia de un medio que se ha sentido estrechamente vinculado a su ciudad y a su ciudadanía, que ha sido y pretende seguir siendo correa de transmisión, motor, altavoz y portavoz y que tiene en la defensa de los intereses de Terrassa su más firme objetivo. Este medio se ha definido terrassenquista como base fundamental de su linea editorial, aun cuando esa expresión se consideraba una forma sentimiento ciudadano viejuno y casposo. La expresión está encontrando una nueva dimensión desde que los partidos políticos la están utilizando como herramienta de conexión con la ciudadanía. Ya no se trata de un sentimiento desdeñable, sino de un valor y algo se debe estar moviendo en la ciudad en ese sentido cuando se ha votado con tanta rotundidad a un partido, tot per Terrassa, que ha nacido en clave de ciudad.
Diari de Terrassa ha llegado a su número 10.000 conviviendo con las nuevas formas de comunicación, poniendo en valor la necesidad del rigor del periodismo como oficio y como compromiso. Pese a las dificultades que atraviesan todos los medios impresos, el papel tiene todavía recorrido, especialmente en el ámbito local, y no debe estar reñido con otra formas de transmisión de información. Defendemos la complementariedad, pero sobre todo, la necesidad de entender que, hoy, el periodismo es el mensaje.
