El Consejo de Ministros aprobó ayer el decreto ley que subirá las pensiones desde el 1 de enero un 1,6% general y un 3% para las mínimas y no contributivas, y que establecerá la fórmula de revalorización anual que se aplicará desde ahora, poniendo fin al método implantado por el PP en 2013. La subida para 2019, comprometida por el anterior Gobierno del PP en los Presupuestos de 2018 y asumida por el Ejecutivo socialista, se aprubó en la última reunión del Gobierno del año, tras la que el presidente Pedro Sánchez hizo balance de los siete meses que lleva en el poder. Mediante el mencionado decreto ley, que fijará la pensión máxima para 2019 en 2.659,41 euros mensuales, el Ejecutivo también derogará parte de la reforma de las pensiones llevada a cabo unilateralmente por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2013, la que establece cómo se han de revalorizar las pensiones cada año.
Con la nueva fórmula, las pensiones subirán a comienzos de cada año de acuerdo a la variación media prevista del IPC teniendo en cuenta la inflación interanual en cada uno de los meses comprendidos entre diciembre del año anterior y noviembre del ejercicio en que se aplica la revalorización.
Si a final de año ese valor medio resulta ser mayor al aplicado se abonará la diferencia en un pago único antes del 1 de abril del ejercicio posterior. De esta forma se elimina el índice de revalorización de las pensiones (IRP) implantado en 2013 que ligó su subida a la situación financiera del sistema, garantizando solo un alza mínima anual del 0,25% mientras la Seguridad Social estuviera en déficit.
Nuevo cálculo
Conforme a este nuevo cálculo la subida para 2018 es finalmente del 1,7%, una décima más de lo recogido en los Presupuestos de este año, desviación que tendrá un coste aproximado de 128 millones de euros para la Seguridad Social.La ausencia por el momento de presupuestos para 2019 ha llevado a incluir también en el decreto ley la subida del 7% de las bases máximas de cotización a la Seguridad Social y el incremento de las bases mínimas en un 22,3 %, igual que el salario mínimo interprofesional. La subida de las bases mínimas no afecta a los trabajadores autónomos, cuya base mínima de cotización crecerá el 1,25 % en virtud del pacto alcanzado con el colectivo.