Terrassa En Comú (TeC), el principal partido de la oposición, presentará en el próximo pleno municipal una moción solicitando la creación de un observatorio de la contratación en el Ayuntamiento de Terrassa. La petición viene motivada, explican los comunes en una nota, por el hecho de que el Consistorio tiene 134 contrataciones externas de servicios (contando las adjudicaciones de servicio mediante procedimiento abierto o negociado), lo que "constata que el abuso de esta práctica ha pervertido el mecanismo". Para la formación, esta cultura de la externalización provoca "precariedad laboral (de los trabajadores que prestan el servicio) y una opacidad en la gestión del servicio por la pérdida del control y del conocimiento de las condiciones en que se está prestando", señalan en el comunicado.
La moción, por tanto, persigue clarificar las contrataciones externas del Consistorio. Por ello, el texto propone dos acciones. Primera: la redacción en el plazo de un mes de un reglamento de la comisión técnica de contratación en el que se definan, entre otros aspectos, sus funciones, composición, funcionamiento y un calendario de su actividad. Segunda acción: crear en un plazo no superior a tres meses un observatorio de la contratación pública del Ayuntamiento de Terrassa, que funcionaría como un órgano consultivo.
Seguimiento
Este observatorio, defiende TeC, debe conocer el conjunto de contrataciones vigentes -incluidos los contratos programa con las empresas municipales- e informar de todas las incidencias que se produzcan en su desarrollo. La nueva herramienta también deberá redactar informes sobre la gestión y seguimiento de las concesiones, elaborar un informe anual y habilitar los mecanismos necesarios que permitan a la ciudadanía aportar información respecto al funcionamiento de los servicios contratados, entre otras funciones.
Para los comunes, ejemplos de la situación provocada por el "abuso" de las contrataciones externas son el servicio de abastecimiento de agua, el de limpieza de los edificios municipales, el de ayuda a domicilio o el de comedores escolars, este último "el más grave y significativo", denuncia la formación.
Y abunda que cuando se aprobó la adjudicación del servicio de comedor escolar, TeC ya advirtió del riesgo de precarización en que podía caer al presentar la empresa ganadora una rebaja económica "temeraria", riesgo que "se ha convertido en una realidad", señala. Y apoya su afirmación en dos argumentos. Por un lado, la modificación de la empresa del convenio laboral de los trabajadores que prestan el servicio, pasando de uno de restauración a otro de ocio, lo que ha supuesto una significativa pérdida de derechos laborales de las monitoras. Y por otro, según siempre la nota de TeC, la racionalización de la comida que se sirve, con casos incluso de alumnos que se quedan con hambre por su "escasez ". "Lo más grave -denuncian los comunes- es que desde el equipo de gobierno no tienen ningún tipo de conocimiento de la situación o, lo que es peor, la niegan".
